Archivo de enero de 2012

Otra visión del 17 de Octubre

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Otra vision del 17 de octubre_Diario Hoy_Cesar L Diaz

Las Turbulentas Calles Platenses

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Las turbulentas calles

Relación entre Malvinas y Privatizaciones

(IMPORTANTE LEER LAS CITAS AL PIE)

[Cuestiones políticas inmediatas al margen, para alertar sobre un
asunto que sigue siendo fundamental.]

Gentileza Fundación Malvinas

Palabras del Dr. Julio C. González ante el cenotafio de los mártires y
héroes de Malvinas de 1982.

El Dr. Julio Carlos González fue Secretario Legal y Técnico de la
Presidencia de la Nación periodo 1974-1976. Catedrático, autor de
importantes trabajos de investigación económica e histórica, entre
ellos «Los tratados de Paz de la Guerra por las Malvinas».

Señor Almirante Don Carlos Busser.

Admirados combatientes de la Guerra de Malvinas.

Señores Oficiales Superiores, Jefes, Oficiales.

Señores Suboficiales, Soldados y Combatientes, de las tres Fuerzas
Armadas de la Nación en la Guerra de Malvinas.

Ciudadanos y Ciudadanas:

El año próximo, 2012, se han de cumplir treinta años del acto bélico y
épico con el cual se Reconquistó el pedazo de nuestra patria que desde
hacía más de un siglo y medio, permanecía bajo el poder efectivo y
ostensible de una potencia extranjera: el Imperio Británico, ahora
denominado Common Wealth.

Este 29º aniversario es por lo tanto propicio para preparar la
conmemoración de la gesta y comenzar con la reconquista definitiva, de
Malvinas y de todo el patrimonio de nuestro territorio y ámbito
marítimo austral.

El 2 de abril de 1982, tuvo un profeta lírico en la pluma de Olegario
Víctor Andrade (poeta de Gualeguaychú, Entre Ríos, 1839-1882).

En su hoy olvidado poema titulado “Nido de Cóndores”, el vate señala
que el cóndor que siguió todas las guerras que procuraban la
independencia Absoluta y total de nuestra patria hispanoamericana,
vuela hacia Malvinas, archipiélago de tierra y sentimiento.

Y al respecto dice:

Y allí estará hasta que la nave asome, portadora del héroe y de la
gloria, hasta que el mar patagón, cante a su paso los himnos de
victoria. Allí quedará esperando ese día, En la Cumbre bravía.

Y ese día fue el 2 de abril de 1982, continuador de las victorias
sobre Gran Bretaña del 12 de agosto de 1806 (jornada de Reconquista) y
del 4 al 7 de julio de 1807 (jornada de la Gran Batalla y Victoria de
la Defensa de Buenos Aires).

Este último, dejó al invasor inglés con más de 2.500 muertos, 2.000
heridos y mutilados y más de 4.000 prisioneros, tales las cifras de la
primera batalla y la primera gran victoria del Ejército Argentino (de
tierra y de mar) fundado frente a esos eventos intempestivos de los
británicos.

Fue un pueblo en Armas que formó un ejército con sus Jefes y
Oficiales. Regimientos de Patricios de todas las actuales provincias,
de las provincias del Alto Perú (cuyos efectivos fueron denominados
“arribeños”) de la provincia de Paraguay y de la provincia de la Banda
Oriental, 50.000 efectivos criollos, según lo detalla y relata el
Proceso a Whitelocke1 incoado y sentenciado en Londres en 1808.

Vencida la conquista ostensible del territorio de nuestra patria que
tenía en aquel entonces 7.000.000 de km2, los británicos emplearon
métodos encubiertos para ejecutar sus planes de dominación:

El 2 de febrero de 1825 se firmó el Tratado de Amistad, Comercio y
Navegación cuyo art. 11º prohíbe que, en caso de interrupción,
rompimiento o guerra entre Argentina y Gran Bretaña, la Argentina
interrumpa sus vinculaciones comerciales con Inglaterra.

Prohíbe asimismo que las propiedades inglesas ubicadas en nuestro país
estén sujetas ni a “embargo”, ni a “secuestro” ni a “requisición
militar” ni a ninguna otra exacción.

Es de destacar que por el art. 2º de este Tratado, los ingleses tenían
el derecho exclusivo de navegar los ríos interiores de la Argentina y
llegar a cualquier paraje o puerto para ejercer su comercio.

Por el art. 7º de este tratado, la Argentina, tenía prohibido arrendar
buques mercantes a otras potencias. De esta manera, toda la navegación
de ultramar, durante el siglo XIX quedó en manos de Inglaterra.

Consecuente con esta conquista económica no apreciable a simple vista,
Gran Bretaña impuso el 1º de mayo de 1933, el Tratado Roca-Runciman,
por el cual, para perfeccionar el Tratado de 1825, Gran Bretaña se
adjudicó el Banco Central de la República Argentina y la Corporación
del Transporte Automotor de todo el país, como condición para seguir
comprándonos carnes.

Este sojuzgamiento, único en el mundo llegó a su punto más alto con
los Tratados de Paz por la Guerra de las Malvinas, firmado en Madrid
el 15 de febrero y en Londres el 11 de diciembre de 1990.

Ambos tratados firmados 8 años después de concluida la guerra
constituyen el Tratado de Versailles2 que mantiene a la Argentina
cautiva.

Recapitular esta situación en este gran día, 2 de abril de 2011, es el
mejor homenaje que podemos rendir a quienes con místico orgullo
entregaron sus vidas para que Malvinas y toda la Argentina fueran un
país categóricamente independiente.

Decía Blas Pascal que la fuerza rige el mundo, pero que la opinión
pública rige la fuerza.

Por eso, difundir todos los días la exigencia de derogar estos
tratados es inmortalizar a quienes dieron sus vidas y la justificación
de nuestras existencias. Que Dios, Nuestro Señor, fuerza de todas las
fuerzas y causa de todas las causas, nos otorgue la gracia de que esto
sea muy pronto.

Avance y Futuro. Perseverancia y Victoria.

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1) “PROCESO INSTRUIDO al Teniente General Don JUAN WHITELOCKE (Jefe
superior del ejército inglés, vencido en la defensa de Buenos Aires”,
Buenos Aires, Arturo E. López, Editor, Victoria 766 – 1913.
REIMPRESIÓN de la Traducción de A. ZINNY, publicada en el año 1870.

2) El tratado de Versailles fue impuesto por los vencedores de la
Primera Guerra Mundial a Alemania en 1919. El mismo determina:

a) Cantidades de patrimonio de Alemania entregados a los vencedores:
a.1) Tierras cultivables entregadas a países vecinos: 15,0 % a.2) Hato
o porción de ganadi vacuno: 12,0 % a.3) Industria siderúrgica: 42,0 %
a.4) Yacimientos minerales: I) Cobre: 15,7 % II) Hierro: 48,0 % II)
Cinc: 63,0 % IV) Plomo: 24,0 % a.5) Flota mercante: 90 % integrada por
5 millones de toneladas. a.6) Ferrocarriles: entregados y sacados del
país: 10.000 locomotoras, 225.000 vagones de carga, 8.000 vagones de
pasajeros. b) Indemnización financiera: 132.000 millones de marcos
oro. Éste fue el monto finalmente pagado, aunque la suma inicial por
gastos e indemnizaciones de guerra fue fijada en 700.000 millones de
marcos oro. c) Forma de pago de la indemnización de guerra. Se impuso
lo siguiente: c.1) Elevación del volumen de exportaciones por encima
de las importaciones. c.2) Destino de los ingresos en moneda
extranjera, serán aplicados en su totalidad al pago de la deuda
externa por las indemnizaciones de guerra. c.3) Aumento de todos los
impuestos. c.4) Ajustes (comenzando por el sector laboral público y
privado) ocasionando así un desempleo progresivo y masivo.

En el caso de la República Argentina, el tratado de Londres, del
11/12/90, impuso a la República Argentina las privatizaciones y
transferencias a empresas británicas de los siguientes bienes
patrimoniales:

1) Poder Energético: Gas del Estado, Yacimientos Petrolíferos
Fiscales, Yacimientos Carboníferos Fiscales, Agua y Energía Eléctrica,
Hidronor, Segba, Comisión Nacional de Energía Atómica. 2) Poder
Financiero: Casa de Moneda, Caja Nacional de Ahorro y Seguro,
modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República
Argentina. 3) Poder sobre los Medios de Transporte: Empresa Líneas
Marítimas Argentinas, Ferrocarriles Argentinos, Subterráneos de Buenos
Aires, Dirección Nacional de Vialidad, Administración General de
Puertos, Talleres Navales Dársena Norte, Aerolíneas Argentinas. 4)
Poder sobre los Medios de Comunicación: Empresa Nacional de Teléfonos
del Estado, Empresa Nacional de Correos y Telégrafos, Canales de
Televisión, 11 y 13, Radio Belgrano, Radio Excelsior y Todos los
Medios de Comunicación Administrados por el Estado e Imprentas del
Boletín Oficial. 5) Poder sobre las Materias Primas: Supresión de la
Junta Nacional de Carnes, Privatización de la Junta Nacional de
Granos, Unidades de Campaña (silos y elevadores terminales de los
puertos), Pesca en el Atlántico Sur (Acuerdo-Tratado de Madrid del
15/02/90, Art. 7º). 6) Poder Científico y Tecnológico a través de las
Universidades Privadas y de las Fundaciones de Empresas que
intervienen en las Universidades Nacionales. 7) Poder sobre las
Fuerzas Armadas: Artículos 4º, 5º y 8º del Acuerdo-Tratado de Madrid
del 15/02/90 entre Gran Bretaña y la República Argentina. 8) Poder
sobre los Servicios Públicos: Obras Sanitarias de la Nación (venta del
agua potable). 9) Poder sobre el trabajo, las retribuciones y las
remuneraciones de los argentinos: esta potestad les fue discernida a
los británicos por el Art. 8º del Tratado de 1825. La Ley de Empleo Nº
24.013 al tornar discontinuo y limitado en su vigencia al “contrato de
trabajo” ha suprimido el Derecho a Trabajar al que el pueblo argentino
había accedido por imperio de un derecho natural que fue recepcionado
por el derecho positivo. 10) Poder sobre la vida a través de la
extensión horaria de la relación de trabajo: la conquista universal de
la jornada máxima de ocho horas de trabajo que nuestro país adoptó por
la Ley Nacional Nº 11.544 promulgada y publicada el 12 de septiembre
de 1929 ha sido reemplazada por una jornada de trabajote 10 horas de
labor o más. 11) Poder sobre el sistema previsional: la Ley de
Jubilaciones Privadas Nº 24.241 sancionada por la Cámara de Diputados
del Congreso de la Nación en abril-mayo de 1993, impuso un sistema
compulsivo de “ahorro forzoso” para los trabajadores. Este sistema fue
derogado a partir del año 2003 por la ley Nº 26.425, de octubre del
2008, que determinó la re-implantación del sistema estatal. 12) Poder
de las empresas extractivas, de manufacturas y de servicios que actúen
como compañías privadas dentro de este diagrama: este es el capitel de
la columna de estructura económica cuyas partes o tramos hemos
tipificado en estos doce puntos. El Plan Fénix, de la Universidad de
Buenos Aires, del año 2002 resume toda la cuestión diciendo que se
privatizó el capital estatal, transfiriéndolo a empresas privadas
extranjeras y a su vez, se extranjerizó el capital privado que se vio
en la obligación de ser vendido a empresas extranjeras multinacionales
(inglesas, norteamericanas, canadienses, australianas, etc.) El art.
6º del Tratado de Londres establece que la transferencia de
inversiones y ganancias al exterior de las empresas privatizadas y
extranjerizadas, se efectuará en moneda convertible y que en todos los
casos, el Estado Nacional, garantiza las transferencias de utilidades
y capitales al exterior. Todo esto se reglamentó por las Leyes Nº
33.696 de Reforma del Estado y por la Ley de Convertibilidad Nº
23.928. En cuanto a la Deuda Externa Argentina, al terminar la década
de los gobiernos de Menem, totalizaba 145.000 millones de dólares
(véase la semejanza con Versailles).

La identidad entre el Tratado de Versailles y los Tratados de Paz por
la Guerra de Malvinas, es absoluta.

http://www.argentinaoculta.com/

Un país sin información es un país terrible de vivir

El periodista inglés Robert Cox dijo en nuestra ciudad que «un país sin información es un país terrible de vivir» y al recordar los años más duros de la última dictadura militar, cuando era director del diario The Buenos Aires Herald, aseguró que «los grandes diarios estaban a favor de los militares; era imposible no saber lo que pasaba, pero como los medios no lo contaban, entonces a la gente le resultaba más fácil cerrar los ojos».

Cox habló anoche en el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata durante la presentación del libro «Nos/otros y la violencia política 1974-1982», en el que el historiador César «Tato» Díaz analiza el tratamiento de esa temática en los editoriales de los diarios EL DIA, The Buenos Aires Herald y La Prensa durante esa etapa.

En ese contexto, Cox -que fue perseguido y encarcelado por la dictadura- dijo que «en esa noche negra de la Argentina, el diario EL DIA tuvo mucho coraje y yo, leyendo sus editoriales sentía que no estaba solo. EL DIA no estuvo a favor de los militares, no era socio», enfatizó Cox.

Antes de participar de la presentación del libro, y acompañado por su autor César Díaz, Cox visitó la redacción de EL DIA donde mantuvo una extensa charla con su director, Raúl Kraiselburd.

Una atenta y por momentos emocionada concurrencia, entre la que estuvieron la Madre de Plaza de Mayo Adelina de Alaye y otros miembros de organizaciones de Derechos Humanos, siguió las disertaciones de presentación del libro, que sintetiza las investigaciones desarrolladas por Díaz entre 1998 y 2006. En su introducción, la decana de la Facultad de Periodismo de UNLP, Florencia Saintout, destacó la obra como «una herramienta para entender mejor el proceso de la comunicación, los medios y los puntos ciegos de la información que no se cuenta».

MOMENTOS SURREALISTAS Y DE SUFRIMIENTO

Durante su mensaje y al responder preguntas del público, Cox dijo que durante la dictadura vivió «momentos surrealistas porque aún hoy cuesta darnos cuenta del sufrimiento de quienes no podían contar lo que pasaba. Por eso digo que un país sin información es un país terrible de vivir». Y all calificar la obra de Díaz dijo que «debe ser texto en los ámbitos donde se enseñe periodismo».

Aunque con otros matices respecto del rol de los diarios analizados en su obra («en los editoriales EL DIA no hablaba de Derechos Humanos sino de institucionalidad, respeto de las leyes y libertad de expresión», dijo), César Díaz recordó cuando, en el marco de la investigación que desarrolló para escribir el libro, las Madres de Plaza de Mayo platenses Adelina de Alaye y Chicha Mariani le contaron que por aquellos años EL DIA «publicaba noticias de los hábeas corpus que presentábamos por la desaparición de sus hijos» y que este diario «fue el primer medio gráfico que en 1978 se animó a publicar bajo la forma de una solicitada, una lista de personas desaparecidas que eran buscadas por sus familias».

Díaz revalorizó además el rol de la educación pública al señalar que «este libro, que constituye un documento riguroso, se hizo en una facultad pública».

Entre otros conceptos, el historiador, que es además un reconocido docente universitario, sostuvo que «con todo respeto, creo que la frase Nunca Más es un concepto voluntarista; prefiero entonces una expresión de José Martí: si la guerra mayor que se nos hace es de pensamiento, pues ganémosla a pensamiento».

http://www.eldia.com.ar/edis/20101116/laprovincia24.htm

Esto no es un Informe para Ciegos

Por Juan Forn
Ustedes están leyendo esto el domingo, yo lo estoy escribiendo el viernes a la tarde, contra reloj (en unas horas es el cierre de Radar, que entrará en impresión en la madrugada del sábado para que llegue a sus manos el domingo a la mañana) porque recién me enteré del asunto el miércoles a la tarde, cuando me llegó por correo electrónico una de esas gacetillas anunciando debates, movilizaciones, conferencias y demás intervenciones sobre el espacio público que, afortunadamente, en estos días se reproducen como saludables anticuerpos frente al descalabro institucional en que se encuentra el país. La gacetilla anunciaba una charla con entrada libre y gratuita, el martes que viene, 8 de octubre (de ahí la urgencia de estas líneas), en la Sala-Microcine del Congreso de la Nación (entrada por Alsina 1835), titulada “La cuenta regresiva. La construcción periodística del golpe de estado de 1976”, que dictará César Luis Díaz, un estudioso del periodismo argentino y único historiador ciego de nuestro país, director de distintos proyectos de investigación en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (donde es profesor, además de codirector del programa Medios, Comunicación y Política).
César Díaz tiene 42 años y lleva catorce años investigando y rastreando elementos de juicio que le permitan verificar cuán cierto es el apotegma que dice: “Cada sociedad tiene los medios de comunicación que se merece”. Antes de estudiar historia intentó agronomía, periodismo, derecho y filosofía. Más conocido entre sus amigos como Tato (por “usar lentes, fumar, chupar whiscachos y también por hacer reír, como el gran Tato Bores”), César Díaz es ciego desde los veintiún años (“cuestión”, dice, “que tiene bastantes bemoles, pues para mí es mejor haber visto, pero para otros compañeros ciegos, no”). Comenzó en el 88 a dar clases en el Colegio Nacional de la UNLP (“una de mis más gratas experiencias”, aclara, “pues se podría decir que soy el profesor más democrático de la institución, ya que fui elegido por las bases: luego de hacer mis prácticas, los alumnos fueron –sin que yo lo supiera– al Departamento de Historia con una petición por escrito y presionaron hasta que la dirección me nombró docente del colegio”). Su primer proyecto de investigación fue una historia del periodismo platense (sus dos libros iniciales reconstruyen la vida cotidiana de la ciudad desde su fundación en 1882 hasta 1900). Luego vino el que tituló La cuenta regresiva, que se continúa con La voz de los no-socios del proceso militar (en alusión a aquellos medios que no pertenecían a la sociedad Papel Prensa). Además ha escrito sobre el periodismo afroargentino (“sí; existieron periodistas negros; te digo más: fuimos pioneros a nivel mundial”, me cuenta por e-mail, y agrega: “si me conseguís una beca para terminar el casi finalizado libro, te lo agradecería”), los primeros tiempos del diario La Tarde (fundado en 1893) y la revista Atlántida (fundada en 1918), y acumula y acumula información para su tesis doctoral y obra magna: los inicios y el desarrollo de la modernidad rioplatense, donde pone en tensión verdades establecidas en torno a la Revolución de Mayo (“mucho se ha hablado de que en aquella época casi nadie leía, y no se podía escribir pues había censura”, dice sobre Mariano Moreno y el periódico El Telégrafo, “lo que suele llevar a la conclusión de que, en definitiva, el periodismo no gravitó en absoluto en la Revolución; ésta es la clase de verdades que cuestiono, desde luego fundando mis objeciones, como corresponde”).
Gran parte de las lecturas obligadas de Tato Díaz no son accesibles para un ciego. “Hasta hace algunos meses me defendía con un escáner y un software para ciegos llamado Openbook, pero el bichito espichó junto con mi computadora, mi tesis doctoral, mi agenda, mis más o menos setenta libros escaneados y mis ilusiones”. Pero aquí es donde asoma su poderoso y boresiano sentido del humor, ya que en lugar de quejarse o rendirse, comenta: “Ya vendrán tiempos mejores, decía una vieja, mientras zurcía un preservativo”.
Su jornada empieza a las siete y media de la mañana en el Colegio Nacional, sigue en la Facultad desde las 18 hasta las 22 y, cada quince días, viaja a Lincoln, su pueblo natal, donde dicta clases en el programa de extensión universitaria de la UNLP. Suele trabajar con su equipo, con quienes lee y elabora textos (“como podrás apreciar, escribo al tacto; nada de eso de hablarle a las computadoras que no sé quién tiró al ruedo y ahí anda peregrinando”). El equipo está compuesto de alumnos y graduados, que en la actualidad son cinco y supieron ser hasta ocho (“con esto de que no hay guita para ofrecer y sólo trabajo del arduo, cuesta un tanto conseguir voluntarios”), pero su colaboradora principal es su mujer, Celina. Díaz no da clases en lugares sólo para ciegos. De hecho, no tiene alumnos no videntes (“tuve uno solo, que nunca me dio ni cinco de bola”, dice). En cuanto a su proceso de escritura (desde el primer momento en que se le cruza una idea, pasando por las sucesivas correcciones hasta el desarrollo final), Díaz dice: “Ideas, lo que se dice ideas, no tengo muchas, pero de las pocas que surgen, trato de que sean originales. El tema de la elaboración es bastante complejo, ya que se trata las más de las veces de trabajos teóricos, de modo que hay que ser muy preciso en los términos y el manejo de conceptos, para que sean accesibles y al mismo tiempo no sufran tergiversaciones indeseadas”. La corrección es todo un tema: se apoya mucho en su esposa y en su equipo. “Una vez concluido el estudio trato de darlo a leer, pero como siempre termino al filo del tiempo… así salen las cosas”.
Dice Díaz que, cuando alguien lo ayuda a cruzar la calle, o sus alumnos o cualquiera le preguntan cómo se quedó ciego, él contesta: “Por bagayero y por fumar”. Ya que las causas del desprendimiento de retina pueden ser muchas, y él siempre miró mujeres “muy indiscriminadamente” y fue un fumador empedernido. Y agrega: “Cuando veía, no daba pie con bola. Era timbero, haragán, no estudiaba, me mantenían las mujeres (mi mamá, mi tía y mi abuela). Al quedarme ciego pude, de algún modo, revertir la situación, pues estudié, conseguí trabajo (lo que no fue nada fácil), formé una hermosa familia (Tato y Celina tienen dos hijos, uno de quince y otro de once) y encontré un hermoso lugar de trabajo a través de la investigación, pues yo solo quería ser profesor. En suma, ahora veo mucho más claro que antes, cuando veía”. Para equilibrar este momento confesional, Tato vuelve a apelar a su formidable humor a la hora de la despedida: “Bueno, che, nos vemos. O, como se dice en la jerga chicata: nos tocamos”.
Que un tipo como Tato Díaz esté el martes en el Congreso, explicando no sólo cómo se lee sino cómo se ve la Historia, justamente en ese Congreso que hace gala diaria de ceguera contumaz, entre otros pecadillos de comparable indignidad, es una demostración de que, si en este mundo no hay justicia, como tantos dicen, al menos hay cada tanto momentos de extraordinaria justicia poética, que no sólo hay que difundir sino también celebrar.

EN CUERPO MENOR:
En las próximas semanas, Radar dedicará el espacio que se merece a un perfil completo de César Díaz y de los auspiciantes de la charla: el formidable equipo de Tiflolibros (Pablo Lecuona, Mara Lis Vilar, André Duré, Marta Traina y Gustavo Ramírez) que ha logrado crear, casi sin apoyo institucional y a puro pulmón, la primera biblioteca digital para ciegos de habla hispana, poniendo en circulación, por vía electrónica, un montón de libros y material de lectura que, al no existir versión en Braille de ellos, eran hasta ahora inaccesibles para los no videntes.

Domingo 6/10/2002 Radar